No existe libertad del pensamiento sin libertad en el movimiento.

Médicos y docentes Una alianza en pos del bien común. ¡Lograr que el niño deje ya de joder con la pelota! por Gabriela Adriana Golub (2005)
Teacher

 

No existe libertad del pensamiento sin libertad en el movimiento.

Por Gabi Golub

Ha llegado a nuestros oídos, de una fuente directamente involucrada, el caso de un niño derivado al hospital por no prestar atención en clase, y son derivados directamente a un psiquiatra que da a elegir a la madre entre diez medicamentos posibles para doparlo, sin realizarle ningún estudio neurológico ni psicológico antes.

La lucidez y valentía de esta madre evitaron esta violación a la salud y a la libertad. Pero quien sabe cuántas madres menos inteligentes, o más cansadas, o más sometidas al servicio médico, estén en estos momentos consultando a esta doctora y haciendo lo que ella indica.

Es hora de preguntarnos :

¿Por qué los docentes, los directivos, los planificadores educativos no escuchan lo que los niños tienen para decir? ¿Por se intenta adaptarlos a un sistema que está muriendo, colapsando?
¿Por qué queremos cambiarlos a ellos en vez de afrontar que debemos ya cambiar nuestro sistema educativo arcaico?

¿Por qué insisten en tener a los niños sentados en un pupitre durante 6 u 8 horas al día 5 días a la semana durante 7 u 12 años…

Los límites son imprescindibles, el respeto mutuo, el orden armónico, los valores son pilares fundamentes en la formación de los niños.

Lo que es incomprensible en el siglo XXI es que los niños permanezcan sentados una enorme cantidad de tiempo, en posición rígida para demostrar atención, contradiciendo sus necesidades naturales, biológicas y psicológicas El cuerpo del niño necesita del movimiento para crecer sanamente. Y el del adulto también, pero ese es otro largo tema.

Es imprescindible para un cuerpo en crecimiento poder desperezarse, estirarse, correr, bailar, jugar, caminar. Es totalmente antinatural confinar al cuerpo del niño esa cantidad de horas en una posición forzada.

Si limitamos a los niños a recibir información estandarizada, los privamos de entusiasmarse, interferimos con su inmenso deseo de obtener conocimiento a través de la investigación y el descubrimiento.

Para seguir leyendo

SEDRONAR (2008) La medicalización de la infancia. Niños, escuela y psicotrópicos. Informe final. Diciembre 2008. Recuperado de: http://www.observatorio.gov.ar/media/k2/attachments/LaZMedicalizacinZdeZlaZInfancia.ZNiosZEscuelaZyZPsicotrpicos.ZAoZ2008.-_1.pdf